agrovoltaica

La Unión Española Fotovoltaica presenta en Toledo un informe que defiende la bioagrovoltaica

Posted on

Viñedos de las Bodegas González Byass, en Guadamur, Toledo

La Unión Española Fotovoltaica, asociación sectorial mayoritaria de la energía solar en España, organizó el pasado 21 de marzo la “I Jornada Bioagrovoltaica” en el Salón de Actos de la Escuela de Administración Regional de Toledo con más de 200 asistentes.

Durante el evento, que ha celebrado su primera edición, la asociación sectorial, de la mano de representantes institucionales, empresas y expertos, han tratado de acercar a la sociedad la doble oportunidad que supone combinar la práctica de la agricultura ecológica con la producción de energía solar.

Además, durante la cita, UNEF ha presentado el primer Informe de Bioagrovoltaica de España en el que se destacan los principales retos y barreras a los que se enfrenta la bioagrovoltaica en nuestro país, en base a la consulta realizada a las empresas asociadas a la Unión Española Fotovoltaica:

·        Mejorar la aceptación y el conocimiento social sobre los beneficios de implementar sistemas fotovoltaicos en combinación con actividades agrícolas.

·        Generar y mejorar la confianza del sector agrícola en la fotovoltaica a través de soluciones basadas en la bioagrovoltaica, utilizando información contrastada y confiable sobre los beneficios de esta práctica sobre el cultivo.

·        Construir espacios de encuentro entre agricultores y  promotores para compartir información, capacitar y socializar los beneficios de un proyecto fotovoltaico como actividad complementaria a la agrícola.

·        Realizar estudios agrícolas respecto a los beneficios que aporta la sombra generada por una instalación fotovoltaica a los distintos tipos de cultivo nacional que ayuden a incrementar el nivel de ingresos de la actividad agrícola por impacto en el rendimiento del cultivo.

·        Identificar y categorizar los cultivos aptos para realizar Bioagrovoltaica en las diferentes zonas de España.

·        Impulsar un trabajo coordinado entre el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico con el de  Agricultura para la elaboración de un marco regulatorio que sirva de catalizador para la integración fotovoltaica con la actividad agrícola.

·        Establecimiento de un objetivo (MWs) a alcanzar a través de proyectos de Bioagrovoltaica en nuestro país.

·        Generación de un sistema de incentivos y ayudas públicas a la bioagrovoltaica que incorpore aspectos de investigación y apoyo a la I+D+I.

·        Generación de nuevos modelos de negocio y mecanismos de financiación para la bioagorvoltaica, como pueden ser las subastas.

·        Compatibilizar las ayudas de la PAC con proyectos de bioagrovoltaica, con el objetivo de definir sinergias entre la regulación agraria y la generación fotovoltaica.

Un Jornada llena de expertos
El encuentro ha contado con la apertura institucional de María de las Mercedes Gómez Rodríguez, consejera de Desarrollo Sostenible de la Junta de Castilla-La Mancha que ha abogado porque el nuevo modelo energético que se está impulsando desde el Gobierno de Castilla-La Mancha pueda compatibilizar los desarrollos de la agricultura con la instalación de las plantas fotovoltaicas para favorecen la transición energética en base a las energías renovables en su comunidad autónoma.

En este contexto ha destacado que comparten con el estudio sobre la energía Agrovoltaica su objetivo final, “que no es otro que este desarrollo pueda combinar la práctica de la agricultura con la producción de energía solar, siempre desde el más absoluto rigor y respeto medioambiental”.

Por su parte, José Donoso, director general de UNEF ha explicado que “dentro del compromiso del sector de la energía solar en España con la integración social y medioambiental de los proyectos, desde UNEF somos pioneros en defender e impulsar la combinación de una energía limpia con una agricultura limpia”.

La Jornada ha contado también con la presentación del caso de éxito del proyecto WineSolar y las bodegas González Byass. “El objetivo del proyectos es mejorar el vino. La sombra de las placas fotovoltaicas nos ayuda a resguardar la uva de las temperaturas extremas que estamos viviendo. Además, gracias a la sombra que aportan, conseguimos un ahorro de agua significativo en el viñedo, haciendo más eficiente el proceso agrícola», ha explicado Miguel Tejerina Sanz, Jefe de Cultivo de Gonzalez Byass.

La conclusión más importante de la jornada ha sido la necesidad de impulsar los estudios de I+D+i para encontrar el equilibrio óptimo entre la productividad energética y agrícola a través del desarrollo de nuevos desarrollos fotovoltaicos (paneles transparentes, seguidores con mayor altura, etc.). 

Además, todos los expertos han coincidido en que la definción de bioagrovoltaica debe ser flexible y adaptarse a cada las necesidades y peculiaridades de cada territorio.

Visita a las bodegas González Byass
En el contexto de la Jornada, UNEF ha organizado una visita guiada al Proyecto Agrovoltaica WineSolar, ubicado en la localidad toledana de Guadamur.

En la actualidad, los viñedos de Grupo Emperador, de la mano del proyecto de Iberdrola, se han convertido en la primera planta agrovoltaica inteligente de España. Esta instalación fotovoltaica permite adaptar la disposición de los módulos a las necesidades de las viñas, para regular mediante la sombra de los paneles la incidencia del sol y la temperatura.

“El proyecto persigue conseguir una mejora de la calidad de la uva, lo que permitirá un uso más eficiente del terreno, reducirá el consumo de agua de riego y mejorará la resistencia de este cultivo a las condiciones climáticas, ante el aumento de las temperaturas y las cada vez más frecuentes olas de calor” , ha explicado Arias, responsable de proyectos especiales de Iberdrola Renovables durante la visita.

Agrovoltaica: cultivos a la sombra de los paneles fotovoltaicos

Posted on

La combinación de paneles fotovoltaicos y cultivos o ganadería se ha convertido en una tendencia en los últimos años. Cada vez se ensayan más instalaciones de este tipo, denominadas agrovoltaicas, que permiten un uso compartido del suelo.

El uso extensivo que hace de la tierra una planta fotovoltaica compite con las necesidades agrícolas y ganaderas. Al menos esto es lo que ocurre en algunos casos. Pero cada vez hay más ensayos que tratan de combinar las dos actividades con el fin de obtener un mejor aprovechamiento del suelo.

La agrovoltaica, que es como se denomina esta fusión de actividades, ofrece beneficios tanto para el crecimiento de los cultivos como para la producción eléctrica. En los ensayos que ha habido se ha comprobado que la sombra de los paneles solares alivia de la radiación solar a las plantas. Su cobertura también limita la evaporación del agua, con lo que se reducen las necesidades hídricas de la tierra. Y esto tiene un efecto doble: la evaporación procedente de los cultivos se transmite a las placas y ayuda a mantenerlas refrigeradas, de forma que son más eficientes.

Bernardino Martín, ingeniero fotovoltaico de la ‘startup’ especializada en eficiencia energética, RatedPower, destaca este aumento del rendimiento de los paneles: “La vegetación bajo los módulos puede contribuir a reducir la temperatura del suelo y aumentar el rendimiento solar”. Pero también hace hincapié en la oportunidad de la agrovoltaica para sumar al mundo rural a la transición energética: “Impulsa la unión de fuerzas con los gestores de la tierra y las zonas rurales. Y aumenta las probabilidades de que los propietarios estén interesados en utilizar sus tierras también con fines energéticos”.

La visión de la agrovoltaica de Francisco Pérez Abiétar, CEO de Huerto Tornasol y delegado de Anpier (Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica) de Castilla-La Mancha (España), parte del mundo rural hacia el energético. Para él, esta nueva disciplina ofrece la posibilidad de mantener los cultivos de la zona, incluso de recuperar especies. «Creo que permite la adaptación de los cultivos a las consecuencias que derivan del cambio climático que tenemos aquí ya. Hay muchos cultivos que por el cambio de condiciones han dejado de ser viables en determinadas latitudes. Esto obliga a deslocalizarlas y, como consecuencia, deslocalizar las industrias afines a estos cultivos», señala.

La cobertura de los paneles ofrece una protección que cada vez más necesitan las plantas para hacer frente a los caprichos del tiempo. «La agrovoltaica aplicada a la tipología de cultivos de la zona posibilitaría que estos cultivos se pudiesen mantener”, sostiene Pérez Abiétar. “Porque al final podemos mejorar las condiciones climáticas de las plantas, evitando el granizo, protegiendo de los golpes de calor excesivos, favoreciendo la menor necesidad hídrica gracias a la sombra, con lo que ayudamos a superar periodos de sequía prolongados».

“Lo principal para que un proyecto agrovoltaico sea un éxito es que el diseño de la planta solar permita el crecimiento adecuado del cultivo seleccionado”, apunta Martín. “Existen diferentes tipos de sistemas agrovoltaicos y el que escojamos para nuestro proyecto dependerá mucho del tipo de cultivo, el tamaño de la maquinaria necesaria para este cultivo y el clima local, entre otros factores ambientales”. Uno de los aspectos a tener en cuenta es que la recolección de la cosecha se pueda hacer a mano o con maquinaria sencilla y pequeña.